jueves, 13 de junio de 2013

"Oli de cop"

 La noche de San Juan ( la noche del 23 al 24 de junio), dicen que es el mejor momento para recoger el hipérico, claro, siempre que el tiempo le halla permitido florecer y la flor esté un poquito pasado. El año pasado, por ejemplo, que todo floreció más tarde, fue imposible recogerlo en esa fecha. Es por esto que también recibe el nombre de "Hierba de San Juan".
 Todos los años recojo un poco de esta planta que no puede faltar en mi casa, ni la planta seca para infusiones ni el aceite que todos los años renuevo. Para conocer mejor las propiedades de esta planta, os dejo un enlace aquí.
 En casa tomamos la infusión cuando estamos un poco bajos de ánimos y en los cambios de estación. La verdad es que nos funciona muy bien, pero lo que realmente nos fascina de esta planta, es el "oli de cop". Lo usamos para golpes, caídas, heridas, para las rojeces del pañal, como hidratante para la cara y el cuerpo, para estrías y cicatrices, para la otitis... mi hijo siempre que se cae viene llorando, viene diciendo- ¡¡ quiero oli de cop por favor!!- y siempre que salimos llevamos un botecito con nosotros, para los chichones!!!.

 Para hacerlos sólo tienes que llenar un bote de cristal con la parte de la planta con las flores, cubrirlo de aceite de oliva y dejarlo en un lugar que le de el sol durante el día cuarenta días. Después hay que colarlo, queda un aceite de color rojo que utilizaremos impregnando la zona que queremos tratar con una gasita.




sábado, 9 de marzo de 2013

Pintar mueble de melamina

 A veces crees que necesitas algo y no te das cuenta de que lo tienes delante, o como en mi caso, en la buhardilla.
 Desde que compramos la casa, las obras van poco a poco y cambiando las ideas "sobre la marcha", o haciendo apaños provisionales aquí y allá, según las prioridades del momento, como dice mi madre cuándo queremos hacer algo "la obra irá pidiendo material".
 Pues eso fue lo que pasó con nuestro comedor, llegó la hora de arreglarlo un poquito y decidimos comprar un sofá, decíamos; - sí, lo pondremos aquí, y aquí haremos un mueble, y esto, y lo otro....-. Mientras íbamos mirando catálogos y precios, recibo una llamada: -Oye, que tengo unos sofás que están muy bien, ¿los quieres?-, -¡pues claro!.
 La distribución que pedían nuestros nuevos sofás, no era la que nosotros teníamos en mente, así que como estaban impecables, cambiamos los planes, (la obra pidió el material) y mirando mi nuevo comedor, veo un hueco ideal para un mueble, y pienso: - umm, un mueble..., un mueble..., cómo aquél que teníamos en el piso y que nos dieron, y que nos daba pena tirar y está en la buhardilla medio vacío.- y sigo pensando, - pero es un poco feo, de melamina, con ese color y esos tiradores... - , entonces llega mi  marido a casa, y le pregunto; - ¿los muebles de melamina pueden pintarse? y él responde, -se puede pintar todo- y yo que le digo; -.es que he pensado que el mueble de arriba quedaría genial aquí- y él -¿te gusta blanco?- y todo fue tan rápido que no tengo fotos de como era antes, ¡sólo pude hacer algunas cuando ya estaba desmontado!.

 El proceso para pintar un mueble de melamina es el siguiente:

 Desmontamos el mueble y lo lijamos para quitarle el brillo, tiene que quedar lo más mate posible para que agarre bien el material.




 Después damos una capa de imprimación para que coja bien la pintura.



 Cuando esté seco lo pintamos con esmalte laca del color elegido.




 Por último montamos y colocamos en su sitio!!!



 Yo encontré estas cestas de colores que están echas de papel y que le dan una nota alegre además de ser muy útiles para ordenar las revistas y las labores, ¡ahora me falta encontrar los tiradores ideales!




 ¡Estoy encanda con mi nuevo mueble!


jueves, 27 de diciembre de 2012

Servilleteros navideños


 Llevo todo el mes pensando, -tengo que hacer alguna manualidad para estas navidades-, y la verdad es que he tenido muchas ideas, y cuando se me ocurren o las veo en algún sitio, tengo unas ganas terribles de hacerlo, -a ver, qué me hace falta, mañana lo preparo todo y lo hago, luego unas fotitos y al blog!- 

Pero la verdad es que a la hora de la verdad no tengo tiempo de ponerme, y van pasando los días y llega la Navidad, - ¡anda!, al final no he hecho nada!! Suerte tengo de mi hermana, que me manda unas fotillos- ¿has visto que servilleteros he hecho con el cartón de wáter?-, y yo, súper interesada, - ¿a ver?¿no habrás hecho fotos del paso a paso para colgarlas?-, y ella que me las manda, y yo que os las pongo!!!

 Son muy fáciles de hacer y quedan muy chulos, necesitamos:

 - rollo de papel higiénico
 - papel de seda para forrarlo
 - lazo ancho de regalo del "todo a cien"
 - cartulina del color en que lo hagáis
 - celo de doble cara
 - algún adorno navideño 

 Mi hermana los ha hecho navideños aprovechando las fiestas, pero cambiando los colores y el adornito los podéis hacer para cualquier otra ocasión.








Cortamos el cartón por la mitad


Lo forramos con el papel de seda y el rollo transparente y lo pegamos con el celo



Hacemos un adorno con el mismo papel, que podemos aprovechar para ponerlo en la unión



Cortamos un trozo de cartulina del mismo color y lo forramos por dentro, para disimular las uniones



Y por último colocamos el adorno que hayamos elegido


¡¡¡Gracias hermana!!! ¡¡¡espero estrenarlos en tu casa!!!

¡¡¡Felices Fiestas a tod@s!!!













lunes, 10 de septiembre de 2012

De cerezo seco a barra de cortina

 Nada hace más ilusión cuando llega la primavera que ir viendo cómo brotan las plantas y los árboles. Vas pensando, -¡mira!, este año tendremos manzanas-, das unos pasos más, -¡anda!¡el peral!- y sigues caminando, y desde lejos miras, -¡ummm!¡qué cerezas más ricas!-, pero el cerezo no llegó a brotar. Y allí quedó, sólo y triste, con su madera de buena calidad, esperando alimentar la tierra, o la chimenea, o...., ¿no necesitamos una barra para esta cortina?

Cortamos el cerezo, quitamos la corteza, lijamos y redondeamos los cantos, damos barniz incoloro y atornillamos a la pared, ¡por fin queda tapado el armario de los abrigos!










domingo, 9 de septiembre de 2012

Camiseta manchada de lejía

 Un fin de semana de verano, mis cuñados y mis sobrinas vinieron a visitarnos. Pensamos en un paseo por la montaña, un bañito en el río, una comida al aire libre, en fin, lo normal que se planea cuando tienes visita y se prevee buen tiempo, pero... ¿y si hace mal tiempo? Mi sobrina traía una camiseta manchada de lejía; con unas plantillas que ella misma hizo, un pincel y un poco más de lejía, pasamos la tarde lluviosa y renovamos una camiseta!!!










jueves, 2 de agosto de 2012

Cajas de zapatos

 Cuando llega a tus manos una caja de cartón que contenía unos zapatos, seguro que piensas que esa caja podría servirte para guardar algo, pero... ¡es tan fea!
 En esas tiendas de "todo a cien" en las que encuentras de casi todo, venden unos rollos de papel estampado, cómo el de regalo, pero que se pega, cómo el forro de los libros.
 Es más fácil forrar la caja si el cartón de fuera, por el que vamos a pegar el papel es brillante, si es mate corremos el riesgo de que a la hora de forrar si tenemos que despegar el papel, arrancaremos el cartón, estropeando el papel y la caja, en cambio si es brillante, será más fácil despegar para volver a pegar.
 Para forrar la caja lo ideal es desmontarla con cuidado para no romperla, forrarla cómo forrábamos los libros cuando éramos pequeños y volverla a montar pegándola con cola o pegamento extrafuerte.
 No tengo fotos del paso a paso, pero la próxima vez que venga mi madre, que es quién las forra, procuraré hacer las fotos, de momento os dejo fotos de las que tengo por casa.
 Mi favorita es la de los aviones, a parte de que me encanta el papel, mi madre me regaló unas zapatillas en Navidades, en lugar de envolverlas, forró la caja y así ¡dos regalos en uno!


  Si van a ir en el mismo sitio, podéis forrarlas del mismo papel o con tonos similares











martes, 10 de julio de 2012

Invernadero

 El primer año que en septiembre nos cayó una helada que nos dejó sin tomates a principio de septiembre, dijimos, - hay que hacer un invernadero-. Aprovechando que la crisis había dejado un montón de obras abandonadas y un montón de material privado de su principal uso, recopilamos mallazo, vigas y tubo y nos pusimos manos a la obra.
 En el suelo hicimos agujeros profundos para clavar el tubo dónde iría introducido el mallazo, después se fueron soldando las planchas de mallazo dándole la forma que queríamos para nuestro invernadero. Una vez finalizada la estructura, se acollaron las vigas a ambos lados para poder sujetar luego el plástico y que no se volara, ya que aquí de tanto en cuando sopla un airecillo de esos que se te lleva hasta la ideas.
 El plástico sí que es especial de invernadero y fue comprado, ya que el primer año usamos uno reciclado pero el resultado no fue el esperado.
 La fecha de las fotos, por un fallo técnico de la cámara no es la correcta, en realidad las hice el otro día, perdón! Ya quisiera yo tener estas tomateras en el mes de enero!!!


Aquí el detalle del tubo clavado en la tierra, que fue la base del invernadero



Aprovechando los hierros para atar los tutores de las tomateras


Aquí se pueden ver las maderas cómo sujetan el plástico



 

Y aquí la puerta que también se hizo con tubo y mallazo soldado

Me olvidé de hacer alguna foto de cómo quedó por fuera, prometo ponerla en otra entrada!!!




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